Soy David Marfil "Txupi" de la Cia. KD CIRK y un gran admirador
de los Rivels, este es mi homenaje particular.
Mi hijo Elkin ha nacido en el hospital donde murió Charlie Rivel,
Els Camils, St. Pere de Ribes. He tenido el honor de recibir el titulo
de finalización de estudios de la Escuela de Circo Rogelio Rivel
por el mismo Rogelio Rivel en el año 1998 y para colmo de los colmos
estrenamos nuestro espectáculo Katakrak en la Plaza Charlie Rivel
de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) en Mayo del 2007.
A través de una de mis profesoras de acrobacia, Tere Celis que
fue alumna de Rogelio, tengo conocimientos teóricos y prácticos
de algunas de sus técnicas de acrobacia circense.
Como artista de circo de alguna manera me siento vinculado con estos artistas
ya desaparecidos, pero no olvidados, pues para muchos de nosotros Rogelio
Rivel fue un puente entre el circo de ayer y el circo de hoy en Cataluña.
Artículo escrito por David Marfil "Txupi"
para la Revista de las Artes Circenses Zirkolika nº 4
Para saber mas sobre los Rivels
Memorial
Charlie Rivel
Web del Festival de Payasos de Cornella en memoria de Charlie Rivel.
Roger Andreu Lasarre, Rogelio, nació en Roubaix, Alta Garona al
norte de Fancia el 17 de diciembre de 1909. Fue el hermano menor, el sexto
( Josep, Nena, René, Polo y Marcel) de la saga Andreu-Rivels de
referencia imprescindible en la historia universal del circo. Si bien
la gran popularidad recae en el hermano mayor, Josep (Charlie Rivel),
todos los hermanos y el trío formado por René clown,
blanco- Celito augusto- y Rogelio contraugusto musical- trabajaron
con gran éxito en los principales circos de Europa y Asia durante
décadas. Rogelio, a parte de excelente acróbata y payaso,
tenía una aptitud musical innata. Tocaba saxofón, xilófono,
violín, clarinete, acordeón, guitarra, mandolina y en el
número que siempre recordaremos, con dos concertinas, una en cada
mano, abriendo el fuelle por su peso y recogiéndolo logrando hacer
dos voces al unísono. Rogelio siempre nos animó a tocar
algún instrumento. También nos enseñó las
entradas clásicas de payasos o números que les hicieron
famosos como el puentecito. Nos aconsejaba. Nos enseñaba
muchas cosas. Por que Rogelio era para todos nosotros un padre, un amigo,
nuestro tutor y cuando actuábamos, nuestro fan número uno.
Siempre se preocupaba por sus alumnos, no se contentaba con que mejoráramos
en la acrobacia, también nos ayudaba en nuestras vidas, nos mimaba,
pero también era crítico y a veces duro, como puede ser
duro un abuelo que nos quiere mucho... porque nos quería un montón,
a todos. Su corazón era tan grande que en él cabíamos
todos.